Si tu dentista te propuso un implante, es muy probable que antes te pida una tomografía. Te contamos para qué la usa, qué estudio suele pedirse y cómo es tu cita.
Un implante se coloca dentro del hueso, así que antes de hacerlo tu especialista necesita conocer bien esa zona. La tomografía le muestra el hueso en tres dimensiones, con medidas reales, para planear la posición del implante.
Cuánto hueso hay disponible en la zona del implante.
La ubicación del nervio de la mandíbula o del seno maxilar.
Elegir el tamaño y la posición del implante antes de la cirugía.
Una radiografía panorámica muestra la boca en una sola imagen plana (2D). Es útil para una revisión general, pero no permite ver el grosor del hueso ni medir en todas direcciones. La tomografía Cone Beam (CBCT) sí lo hace, porque reconstruye la zona en 3D. Si quieres conocer más diferencias, lee tomografía vs. radiografía.
Depende de cuántos implantes se planean. Tu especialista lo indica en la orden:
Precios en pesos mexicanos, sujetos a cambios sin previo aviso. Más detalles en cuánto cuesta una tomografía dental.
Algunos especialistas usan la tomografía para diseñar una guía quirúrgica, una pieza hecha a la medida que ayuda a colocar el implante en la posición planeada. Si es tu caso, tu especialista lo indica en la orden.
Llegas, confirmamos tus datos y te pedimos retirar aretes, lentes u objetos metálicos de la zona. Te acomodamos de pie frente al equipo y el brazo gira alrededor de tu cabeza sin tocarte durante unos segundos. Después enviamos las imágenes directamente a tu especialista. Te lo contamos paso a paso en un recorrido por tu cita.
Si estás embarazada o podrías estarlo, coméntalo con tu especialista y con nuestro equipo antes de tu cita.